Alice in Bloodingland
Alguien dijo una vez "Aquel lugar esta devorado por la oscuridad". Sin embargo... Eso no quiere decir que nunca haya existido luz alguna .
1: Un comienzo anormal
Mis mañanas hace años que son horribles, que son desastrosas, que no hacen mas que levantar mi terrible mal humos cada mañana. Una vez mas la retrasada mujer a la cual debería llamar "madre", sin serlo realmente, se andaba metiendo en mis asuntos, si, quizás si me pase por tirarle una taza, pero después de todo a ella no le pego ni se lastimo, ¡no debería de tener quejas!
La ira que tenia en ese momento era tan grande que me hizo salir corriendo de la casa hacia quien sabe donde por varios minutos, y no me detuve hasta encontrarme totalmente cansada. Extrañamente termine sobre una colina, la cual no recordaba haber visitado nunca (En ese momento aprendí que el estar molesta puede llevarte a lugares que no conoces, ¡es como magia! Bueno, en realidad no...) –Gente estúpida...– Susurre para mio misma, pero al levantar la mirada me sorprendí al ver lo que se encontraba bajo de un árbol a unos pocos metros, a los ojos de la gente ignorante era una simple y vieja estatua en forma de un gato gordo, pero mi "madre" me había contado algo sobre ella "–En sima de una colina se encuentra una antigua estatua de un gato, si le ofreces algo, el se lo dará a alguien que realmente lo necesite te considera un deseo que sea digno de tu ofrenda–" O bueno, creo que era algo así. Me acerque con cuidado y me arrodille frente a esta mirándola con cautela. La limpie un poco con mi manga y vi que se trataba de la estatua que mi madre me había dibujado <<Al final el dibujo feo que hizo si se parece un poco...>> Ella me había hecho un dibujo cuando se canso de que yo le preguntara como era, creí que ella era muy mal dibujante, pero la estatua se parecía bastante a su dibujo. Revise mis bolsillos buscando algo que ofrecerle para pedir un deseo y encontré unos $10 <<Espero que acepte algo tan simple como $10... En estos tiempos puedes comprarte un sanguche de jamón y queso con esto...>> Los deje delante mio y pensé por un tiempo que podría desear, ¿Dinero? ¿Juventud? ¿Fama? Ninguna de esas estupideces eran importantes para mi, ¿Dinero? Para que? Una persona debe trabajar para probar lo que vale, sino esa persona se convierte en una baga sin futuro, ¿juventud? El ver morir a la poca gente que quiero por milenios suena una horrible tortura, ¿fama?, ¿para estar entre la gente falsa y mentirosa que oculta su personalidad bajo una mascara de amabilidad y hermosura? ¡Jamas!
Pensé, pensé y pensé, estuve tanto tiempo pensando que creí que la cabeza me iba a estallas ¿cambiar la personalidad de mi madre? ¿conocer a mis verdaderos padres para darles una paliza por las asquerosas personas que son? ¿Tener una persona que me entienda con facilidad? ¡No, no y no! Todos aquellos deseos traían consigo una desgracia, una molestia, algo que me desagradaba <<Aunque solo tengo $10, no creo poder pedir algo como la paz mundial con algo tan simple...>> (Aunque aquello solo fuera un ejemplo de deseos imposibles).
Me recosté sobre el césped y mire el hermoso cielo, tan bello y tan claro, con algunos algodones blancos flotando en el <<¿Que debería pedir? No creo que esa estatua aparezca tan fácil, sino todos andarían pidiendo deseos...>> Desvié mi mirada para ver a la estatua aun allí, con su boca de gato pareciendo esperar algo. <<Deseo, deseo... ¿Que es lo que deseo?>> Me enderece y me abrase a mis piernas <<Tiene que haber algo... Algo con lo que pueda ser totalmente feliz, no puedo desaprovechar esta oportunidad así...>>
Comencé a mirar fijamente a la estatua, por un momento creí que si la miraba fijamente un buen rato se me ocurriría algo, posiblemente suena estúpido, pero adivinen que... ¡Funciono! Después de unos minutos una brillante idea llego a mi mente –¡Si! ¡Eso es lo que quiero!– Me sentí tan feliz por haber encontrado por fin algo que no pude evitar gritarlo. Junte ambas manos en forma de suplica y tome una bocanada de aire antes de pronunciar palabra alguna –Deseo ser llevada al verdadero lugar al cual pertenezco– Fue de las primeras veces que dije algo con tanta seguridad y fuerza, y apenas termine la oración la boca de la estatua del gato cambio de forma, de una neutral a una picara sonrisa, y note como el billete que había dejado como ofrenda comenzaba a desaparecer <<Entonces... ¿Esta estatua es rea...?>> Hubiera deseado poder completar mi frase para mi misma, pero todo se volvió oscuro <<¿Lugar al que pertenezco? Eso seria genial...>>